Los productores agropecuarios de la provincia de Chubut informaron que se están evaluando los daños que provocó la fortísima nevada que cayó en el sudoeste de la provincia y que afectó al ganado ovino.
"Se están limpiando los caminos y recién ahora se puede entrar en los campos para comprobar el estado de los rodeos", señaló Juan Goya, vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y dirigente de la Sociedad Rural de Esquel.
"Hubo establecimientos que pudieron preparar forraje para alimentar a los animales, pero muchos pequeños productores no llegaron a hacerlo, seguramente ellos son los más perjudicados", añadió.
Por su parte, el presidente de las Confederación de las Sociedades Rurales de Chubut, Ernesto Siguero, expresó su preocupación por si las condiciones climáticas adversas persisten en las próximas semanas. "En la zona de las nevadas hay 1,5 metros de nieve y todavía no se pudo sacar a toda la hacienda que está enterrada", informó.
En tanto, el presidente de la Asociación Argentina de la Raza Merino, Pablo Serres, la situación es grave y complicada, pero "hasta que no se haga el recuento de los rebaños no se podrá establecer fehacientemente la mortandad de animales y el daño económico provocado".
El dirigente señaló que el departamento de Río Senguerr es uno de los más productivos y tiene un rodeo de alrededor de un millón de cabezas. "Obviamente va a tener consecuencias. Además no sabemos cómo va a continuar el clima; si se forma hielo, los animales no pueden llegar a las pasturas", agregó.
Su régimen de lluvias es superior al del resto de la provincia, en el que predomina un clima seco.
Serres recordó que la provincia de Chubut viene de sufrir la pérdida de 1.200.000 cabezas de Merino, raza eminentemente lanera, como consecuencia de la intensa sequía que afectó la región. Antes de este fenómeno, remontándose unos cuatro años atrás, el stock provincial ?según datos extraoficiales? era de unas 5.500.000 cabezas.
En este caso si se puede efectuar una ecuación aproximada de lo que se perdió. Explicó que la pérdida de un millón de cabezas equivale a cinco millones menos de kilos de lana. Y la lana se cotiza a unos cuatro dólares el kilogramo.
"Pero, además, para recuperar los rebaños se necesitan cuatro o cinco años de condiciones productivas favorables", concluyó Serres.
Goya, en tanto, indicó que los productores venden la lana en los meses de primavera y que el proceso inflacionario está afectando sus ingresos.
En tanto, para evaluar la situación se reunirán hoy en la Rural las mesas ovinas de la Sociedad Rural Argentina, presidida por Carlos Vila Moret, y de Confederaciones Rurales Argentinas, a cargo de Juan Goya. El encuentro tendrá lugar en a las 11 en el primer piso del salón Blanco del predio ferial.